Se muestran los artículos pertenecientes al tema Los costos del bloqueo.
Con tantos palos que te ha dado Cuba

Por Norland Rosendo González Con siete años en la oficina oval de la Casa Blanca, W. Bush debió haber aprendido algo —un poquito aunque sea—, de cómo nos comportamos los cubanos. Pero nada de eso, se le va a acabar el mandato imperial y tendrá que irse a su rancho de Tejas con las marcas en su espalda de los tantos palos que le ha dado Cuba.
Porque el muchacho no tiene suerte. Trató siempre de aislar a La Habana y terminó por quedarse solo él. Con su discurso incoherente y tartamudo, escrito por la gente de Miami, que lo sentó a la diestra del diablo y le dijo que era Dios. Pobre Bush, no supo diferenciar a uno del otro. Su talento no le alcanzó para eso.
Ahora volvió a la ONU a coger 184 cujazos de tabla de palma, que le sonaron fuerte e... (... continúa)
Otra victoria de Cuba contra el bloqueo en la ONU
El bloqueo económico a Cuba es un acto de genocidio
Por Norland Rosendo González
A pesar del rechazo universal, expresado anualmente por la Asamblea General de la ONU, el gobierno de los Estados Unidos no ceja en su empeño de intentar destruir a la Revolución cubana mediante el más prolongado y genocida bloqueo económico, financiero y comercial que haya conocido la humanidad.De acuerdo con el Informe secreto del subsecretario del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos, Lester D. Mallory, desclasificado en 1991, la fórmula no puede ser más cínica y maquiavélica: «(…) a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas (…) negarle dinero y suministros a Cuba, par... (... continúa)
Los costos torpes de un lujo

El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba afecta a la producción de tabaco, un rubro en el cual los productores de la Isla descuellan por la calidad de sus cosechas, y los fumadores del imperio están imposibilitados de disfrutar los habanos por las leyes arbitrarias e irracionales de su gobierno.
Por Norland Rosendo González
Hace unos días estaba en la casa de un amigo campesino, y para la sobremesa, tras el almuerzo, prendió un tabaco. Uno de factura propia, como suele decir él, hecho con las mejores hojas de su cosecha, y al estilo de los mosquetes empleados en la conquista de América: largo y de diámetro exagerado.
«Tan sabrosos que son y tan caros que están saliendo últimamente», aseveró mientras le prendía candela.Y ese fue el detonante para una larga conversación sobre los costos de una vega. Desde los semilleros hasta la es
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