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El Reportero del Escambray

Lo que Héctor Pesquera no pudo pescar

 Por Norland Rosendo González 

Después del 11 de septiembre de 2001, fecha de los atentados a las Torres Gemelas, la administración de Washington se arrogó el derecho de partir al mundo en dos mitades, como si fuese una naranja: los que están a favor del terrorismo y los que están en contra. Solo que ellos también se arrogaron el derecho de escoger el cuchillo para suicidar la paz y la concordia entre los pueblos. En esa cruzada contra el terror, Cinco Jóvenes Cubanos habían infiltrado a los grupos terroristas del sur de la Florida para evitar la comisión de actos bárbaros contra Cuba y el pueblo de Estados Unidos. A ellos los capturaron y los condenaron injustamente; sin embargo a los autores de los avionazos nunca los detectaron y se habían entrenado en suelo norteamericano. Entérese en este artículo cómo los suicidas de Al Qaeda burlaron los dispositivos de la contrainteligencia de Estados Unidos, que estaban entretenidos en su despiadada búsqueda de los antiterroristas cubanos.     

Después del martes negro, mundo y medio estaba pendiente de la prensa. ¿Quiénes fueron?, ¿cómo el FBI y la CIA no filtraron los comandos?, ¿dónde estaban?, ¿desde cuándo entraron a territorio de Estados Unidos? Había sed de venganza en la opinión pública norteamericana y en los círculos hegemónicos de poder. El imperio resultó herido por su aparente franco más sólido. Fue un golpe duro, seco, contundente, ¿imprevisto?

LA RED TIENE AGUJEROS

Por ahí comienzan las dudas. Varios caminos conducen a la incertidumbre. El 16 de agosto de 2001 fue detenido en Minneapolis, el ciudadano francoargelino Zacarías Moussaoui. El instructor de Pan Am Flying Academy que le impartía clases de aviación lo delató a la policía, pues le resultó inusual que solo mostrara interés por las acrobacias de giro, caídas en picada, y no prestara ninguna atención a las indicaciones para el despegue, toma de altura, conservación de la velocidad de crucero, aterrizajes.En su libro Jefe Atta.

El secreto de la Casa Blanca, la periodista española Pilar Urbano, advierte que le allanaron la vivienda y le confiscaron su ordenador portátil. Lo detuvieron por irregularidades en el visado. Además, pesaba sobre él una orden internacional de búsqueda y captura. Sin embargo, los jefes del FBI responsables del caso alegaron que estaban muy ocupados entonces y no revisaron el disco duro hasta un mes después (pasado el atentado). Hubiesen encontrado algunas pistas cuando faltaba 26 días para el golpe. Pero nadie, al parecer, recordó que los mandos centrales de la contrainteligencia de Washington disponían de informaciones desde julio y agosto, en las cuales se revelaban indicios de un posible golpe de extremistas árabes, quienes posiblemente se entrenaban en el pilotaje de aviones comerciales. Se sugería una investigación en las escuelas de aviación del país.

LOS PECES QUE NO MORDIERON EL ANZUELO 

En marzo y abril de 2001 comenzaron a desplazarse a Estados Unidos los integrantes de los comandos terroristas, y en junio estaban todos allí ya. La mayoría se alojó en la Florida: Tampa, Sarasota, Vence, Daytrona Beach, Palm Beach, Delray Beach, Pompano Beach, Oakland, Fort Laurderdale, Hollywood, Opa- Loca, Miami, Florida City, Vero Beach, Coral Spreing, y también en Orlando y Bell Glade. El coordinador de la acción Alá versus América en EE.UU., el egipcio Mohammed Atta (al frente del quinteto que secuestró la aeronave estrellada contra la torre gemela norte), permaneció la mayoría del tiempo desde su arribo a esa nación en el estado sureño. Doce de los fundamentalistas islámicos recibieron clases de aeronáutica en territorio norteamericano, y para ello utilizaron, entre otras escuelas: Huffman Aviation Inc., de Venice; Embry Riddle Aeronautical University, de Daytona Beach; Jones Aviation, de Sarasota; The Flight Safety Academy, de Tampa y de Vero Beach. Todas en Florida. Sin embargo, desde un año antes los supremos de la operación se encontraban en EE.UU. A finales del 2000, Ziad Jarrad —jefe del comando secuestrador de la nave que debía impactarse contra el Capitolio, pero cayó en Pensilvania—, contrató en Aeroservice Aviation Center, de Miami, las horas de simulación de Boeing 727 necesarias para revalidar su certificado de piloto. Se entrenó en el Flight Training Center, de la ciudad de Tampa.  Entre agosto y noviembre de ese mismo año, Atta y Marwan Al Shehhi (líder del grupo que se impactó contra la torre sur) matricularon en la escuela de aviación de Huffman Aviation Inc., de Vence, Florida. Ambos pagaron más del doble de un cursillo normal. Por problemas de carácter de Atta se movieron para otra academia, la Jones Aviation de Sarasota. Allí dijeron que les interesa hacer giros y maniobras en el aire, nada de despegues y aterrizajes.  

Después regresaron a Huffman para examinarse ante la autoridad federal de aviación, y obtuvieron sus licencias para pilotaje de aviones ligeros.Con sus documentos que los acreditaban como pilotos y sus certificados de 250 horas de vuelo acumuladas, Atta y Marwan contrataron el servicio de simulador de boeing 727 con instructor, en el aeropuerto de Opa-Loacka, cerca de Miami. Por segunda vez, a un instructor le llamó la atención unos árabes que exigían solo entrenamiento de acrobacias…Pero no había investigación abierta del FBI.  Tampoco levantó sospechas la visita de Atta en febrero de 2001 a un aeropuerto floridano de avionetas de fumigación. Y menos, las preguntas formuladas por él sobre productos químicos empleados, plagas frecuentes, épocas en que solían fumigar, tipo de avionetas que utilizaban, cantidad que cabía a bordo, altura y velocidad posibles, de qué control aéreo dependían.  Y después del interrogatorio, sin más, el árabe se retiró.

Nadie notó inusual el hecho. Al menos, no fue reportado, ni captado por los agentes. Mientras transcurrían las 72 horas de la detención del francoargelino, entre el 16 y 19 de agosto de 2001, el líder de la operación Alá versus América se ejercitaba en el aeródromo Palm Beach Country Park de Lantana, Florida.  

LA CARNADA PERDIDA 

Y resultó paradójico; más bien, un agujero oscuro, que la orden de arresto librada contra Atta, el 26 de mayo no apareciera el día cinco de julio, en el ordenador central de la policía de tráfico de la Florida. 

Las artes de pesca tenían problemas de funcionamiento. 

El egipcio fue detenido el 26 de abril de 2001 en Iverrary Boulevard, por infracciones del tránsito. Como no tenía licencia de conducción lo citaron para el 26 de mayo en el juzgado de West Satellite. De no presentarse se dictaría orden judicial de arresto contra él en los 66 condados de Florida.  Pero Atta nunca acudió a la cita judicial, aunque seis días después obtuvo el permiso para manejar con matrícula: A300540-68-321-0. Su nombre debió quedar registrado en todos los condados del estado: Mohammed Atta debía ser detenido cuando fuera detectado por un agente.  Inexplicablemente continuó paseándose por el estado sin preocupaciones. Y cuando cometió otra infracción de tránsito, y trasmitieron sus datos por un radioteléfono, no aparecía nada contra él. ¿?  Nadie se preocupó por el árabe que se declaró en rebeldía ante la justicia norteamericana, y se entrenaba para ser piloto.  La contrainteligencia de Estados Unidos, al menos por las tantas pifias cometidas, no le había otorgado la suficiente importancia a la fundación del Frente Islámico Mundial para la Guerra Santa contra los judíos y los cruzados, el 22 de febrero de 1998: una auténtica declaración de guerra contra los Estados Unidos y sus aliados.  Por Internet Atta alquiló un vehículo para utilizarlo el nueve de julio, durante un viaje a España. Se identificó con el permiso de conducción expedido en ese estado sureño en mayo y la dirección: Coral Springs, 33.071 Florida, 1.001 West Atlantic Boulevard. Era el apartamento que compartía con Marwan en Tara Gardens.  Embarcó el 7 de julio en el vuelo Miami- Zuri- Madrid para la cumbre de Tarragona, en la península ibérica, adonde asistirían jerarcas de Al Qaeda para concretar la operación Alá versus América.  Desde noviembre de 1999, en Kandahar, Afganistán, el comité militar de esa agrupación islámica extremista, había aprobado la ejecución de ese acto terrorista. Pero la mecánica del ataque estaba diseñada desde 1995: Embarcará en un avión comercial… secuestrará el avión. Se hará con el control de la cabina y lo estrellará contra un edificio… No habrá bombas: solo una misión suicida.  

PESCADOR QUE SE DUERME… 

Los servicios de seguridad de Estados Unidos estaban ¡¿desinformados?! No se les había ocurrido prever una acción por aire.  Bien pudieron analizar algunos indicios. Primero fue por tierra: el 7 de agosto de 1998, Al Qaeda atacó embajadas de Kenya y Tanzania, ambos atentados con camiones bomba y conductores suicidas. Hubo 263 muertos y más de 4 mil heridos.Segundo, por mar: el 12 de Octubre de 2000 dos yemeníes hicieron explotar 2500 kilos de explosivos desde una barca de pesca, que se impactó contra el destructor norteamericano US Cole, fondeado en el puerto de Adén, en Yemen. Además de los terroristas, murieron 17 marinos y hubo 39 heridos.  Faltaba una operación por los cielos. Y nadie tiró la red para arriba. El pez nació, creció y voló, ante los ojos de malos pescadores.   Los terroristas de Al-Qaeda tenían pasaportes falsos, varias cuentas bancarias en la Florida, recibían dinero de países árabes donde residían musulmanes extremistas sospechosos por sus comportamientos contra Estados Unidos. Pero ninguno de los más de 150 agentes de Héctor Pesquera, jefe entonces del FBI en Miami, se percató de la trama.Otros asuntos le ocupaban el tiempo y los recursos. Por ejemplo, su gran obsesión de ayudar a la mafia anticubana en el descubrimiento y captura de «infiltrados de Fidel».

Los Cinco Héroes actuaban contra el terror en la ciudad que Pesquera debería proteger. Eso no le importó. Prefirió el show mediático, las felicitaciones de los líderes de la Fundación Nacional Cubano Americana, y de los congresistas Ileana Ross Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart. Era su éxito, su consagración como agente del FBI. También su gran ridículo, como se demostró después del 11/S.

El mejor gol de Amadito

El mejor gol de Amadito

 

Por Norland Rosendo González

La historia de un niño discapacitado de la localidad de Güinía de Miranda, en el Escambray, que, gracias a la existencia de un Joven Club en ese paraje de la montaña, ha podido cumplir su sueño de aprender el fascinante mundo de la computación.

 El balón está en la media cancha. Hace un clic y comienza el partido de fútbol. Con la mano derecha recostada a la mesa para poder colocar los dedos sobre el mouse, Amado Morales Medina guía a los jugadores con tanta destreza que logra pases cortos, al estilo de Brasil. Se acerca a la portería rival, triangula y tira… casi burla al portero. — ¿Y a eso solo tú vienes al Joven Club?  (Sigue el juego mientras habla). No, yo aquí he aprendido mucho, a trabajar en Word, hacer tablas, dibujar. Mi profe, Yunisdey Sánchez Valladares, es muy buena y muy bonita también, y mientras termina el elogio encoge los hombros y achica los ojos. Intenta reírse otra vez, pero tiene que evitar un contragolpe de los rivales… Si tuviera una computadora en mi casa no dormiría. Yo sueño con ellas, y eso que me paso las noches aquí, conversando con los CVP» Ahora casi anida un gol. Con la agilidad de sus dedos, a pesar de la distrofia muscular progresiva, dejó detrás a tres defensas y falló por milímetros. «Los fines de semana me entretengo con las películas y los juegos. Este de fútbol es de los que más me gusta». — Pero recibes otras clases durante la semana, ¿en ellas te va tan bien como en la computación?   Dos veces por semana viene una maestra de Manicaragua. Ya yo estoy en quinto grado. Español es mí asignatura preferida, pues aprendo a no tener faltas de ortografía, aunque la computadora me las señala. También recibo matemáticas, historia, ciencias… Goooooool, Amadito acaba de anotar uno. Ahora está delante en el marcador y lo disfruta como si estuviese en medio del terreno. «Yo sabía de las computadoras por mi profesora que me llevaba a la escuela primaria José Tey de la localidad. Allí me enamoré de ellas. Cuando supe que construirían un Joven Club aquí, cerca de mi casa, pensé que era un sueño. Me entretenía solo con la televisión.» —¿Es verdad que tú chequeabas la obra todos los días? ¿Quién te dijo eso? Yo venía a conversar con los obreros y ver el trabajo. Tite Rojas, Juan, Joseíto y los otros constructores fueron mis primeros amigos en el Joven Club. Después llegaron los profesores Humbertico, Yoelys, Yuleimy, la Rubia, que es la mía, la directora Maibel y Mayelín. Ellos son como mi familia.Ahora es la computadora, hábil en eso de aprovechar las oportunidades de los humanos, quien le marcó un gol. Se empató el partido. Pero la diestra de Amadito maniobra rápido, y sus atletas hacen pases cortos y elegantes (si los cubanos jugaran así). Otra vez domina el mediocampo.  «Si no fuera por Fidel. Yo sé que esta idea de hacer los Joven Club fue de él; igual que la de ponerme una maestra para mí solo en la casa. Si pudiera le daría un abrazo grande y un beso. La computadora es casi parte de mí, de mis sueños. La quiero como a una novia.»Está a punto de concluir el partido. Pero él no se conforma con el empate. Tira un balonazo desde el fondo del campo, sus dedos manipulan el mouse igual que los titiriteros, apenas puede percibirse el clic, perfecta recepción del delantero, y mejor el tiro a puerta: Goooool.  Por Norland Rosendo González El balón está en la media cancha. Hace un clic y comienza el partido de fútbol. Con la mano derecha recostada a la mesa para poder colocar los dedos sobre el mouse, Amado Morales Medina guía a los jugadores con tanta destreza que logra pases cortos, al estilo de Brasil. Se acerca a la portería rival, triangula y tira… casi burla al portero. — ¿Y a eso solo tú vienes al Joven Club?  (Sigue el juego mientras habla). No, yo aquí he aprendido mucho, a trabajar en Word, hacer tablas, dibujar. Mi profe, Yunisdey Sánchez Valladares, es muy buena y muy bonita también, y mientras termina el elogio encoge los hombros y achica los ojos. Intenta reírse otra vez, pero tiene que evitar un contragolpe de los rivales… Si tuviera una computadora en mi casa no dormiría. Yo sueño con ellas, y eso que me paso las noches aquí, conversando con los CVP» Ahora casi anida un gol. Con la agilidad de sus dedos, a pesar de la distrofia muscular progresiva, dejó detrás a tres defensas y falló por milímetros. «Los fines de semana me entretengo con las películas y los juegos. Este de fútbol es de los que más me gusta». — Pero recibes otras clases durante la semana, ¿en ellas te va tan bien como en la computación?   Dos veces por semana viene una maestra de Manicaragua. Ya yo estoy en quinto grado. Español es mí asignatura preferida, pues aprendo a no tener faltas de ortografía, aunque la computadora me las señala. También recibo matemáticas, historia, ciencias… Goooooool, Amadito acaba de anotar uno. Ahora está delante en el marcador y lo disfruta como si estuviese en medio del terreno. «Yo sabía de las computadoras por mi profesora que me llevaba a la escuela primaria José Tey de la localidad. Allí me enamoré de ellas. Cuando supe que construirían un Joven Club aquí, cerca de mi casa, pensé que era un sueño. Me entretenía solo con la televisión.» —¿Es verdad que tú chequeabas la obra todos los días? ¿Quién te dijo eso? Yo venía a conversar con los obreros y ver el trabajo. Tite Rojas, Juan, Joseíto y los otros constructores fueron mis primeros amigos en el Joven Club. Después llegaron los profesores Humbertico, Yoelys, Yuleimy, la Rubia, que es la mía, la directora Maibel y Mayelín. Ellos son como mi familia.Ahora es la computadora, hábil en eso de aprovechar las oportunidades de los humanos, quien le marcó un gol. Se empató el partido. Pero la diestra de Amadito maniobra rápido, y sus atletas hacen pases cortos y elegantes (si los cubanos jugaran así). Otra vez domina el mediocampo.  «Si no fuera por Fidel. Yo sé que esta idea de hacer los Joven Club fue de él; igual que la de ponerme una maestra para mí solo en la casa. Si pudiera le daría un abrazo grande y un beso. La computadora es casi parte de mí, de mis sueños. La quiero como a una novia.»Está a punto de concluir el partido. Pero él no se conforma con el empate. Tira un balonazo desde el fondo del campo, sus dedos manipulan el mouse igual que los titiriteros, apenas puede percibirse el clic, perfecta recepción del delantero, y mejor el tiro a puerta: Goooool.

Alineados a la paz

 Entre el 11 y el 16 de septiembre, La Habana será sede de la XIII Cumbre de los Jefes de Estados del Movimiento de Países No Alineados, lea una breve reseña de ese foro, y de los retos que tiene por delante para enfrentar las políticas neoliberales y hegemónicas del imperialismo.

Por Norland Rosendo González

Por segunda vez en su historia, el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) celebrará una Cumbre de Jefes de Estado en La Habana, la ocasión anterior ocurrió en 1979, cuando el mundo vivía en vilo por las tensas relaciones entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética. Eran los tiempos de la guerra fría.

Tras la derrota del fascismo en la II Guerra Mundial, se formó y consolidó el campo socialista, se desplomaron los imperios coloniales y surgió otro tipo de relaciones entre los nacientes estados independientes y los países socialistas. Ese nuevo panorama fue interpretado como una amenaza por el imperialismo global, y en particular, por los Estados Unidos.Washington estableció bases militares en áreas estratégicas de Asia y África, que devinieron centros neurálgicos para ejecutar agresiones como la de Corea, en 1950, y luego Laos y Viet Nam.

También fijó alianzas y pactos militares y prohijó a Israel, punta de lanza en el Cercano Oriente.Así fue agudizándose la bipolaridad mundial, con dos bloques militares: la OTAN y el Pacto de Varsovia, que desarrollan estrategias político-militares contrapuestas y coexisten en un equilibrio complejo. Precisamente MNOAL nació con esa conflagración ideológica. Tuvo como antecedente originario a la Conferencia de Bandung, Indonesia, donde 29 presidentes de África y Asia, la mayoría antiguas colonias europeas, reflexionaron sobre las dificultades mundiales de ese momento y las posibles políticas concertadas para enfrentar el nuevo contexto internacional.

En esa cita fueron rubricados diez principios que debían regir las relaciones entre las naciones: la coexistencia pacífica, el respeto de los derechos humanos y las metas de la Carta de las Naciones Unidas, y el abandono de la opción militar para solucionar las diferencias de los Estados, entre otros propósitos inalienables.

La primera conferencia (preparatoria) del Movimiento de Países No Alineados aconteció seis años después, en  junio de 1961, en la ciudad de El Cairo, Egipto, y allí se acordaron las líneas de actuación de este nuevo foro y los criterios de admisión de los países miembros.

La capital de la entonces Yugoslavia, Belgrado (la otra cuidad que ha servido dos veces de sede a este foro) organizó la primera Cumbre, que tuvo lugar entre el primero y el seis de septiembre de ese mismo año.

Cuba fue la única nación latinoamericana que estuvo entre las fundadoras del Movimiento, consciente de la importancia histórica que tenía para los países subdesarrollados de todas partes del mundo avanzar hacia la unidad y la concertación.Para formar parte de MNOAL se exige mantener una política de independencia y de respeto a los diferentes sistemas políticos y sociales, apoyar los movimientos de independencia nacionales, no formar parte de ninguna alianza militar internacional en el contexto de los conflictos de las grandes potencias.

En el caso de los países que tuvieran algún acuerdo con alianzas de ese tipo, este no debía haberse firmado en caso de conflicto, y si en su territorio existían bases militares de alguna potencia, estas tampoco podrían haberse instalado en tiempo de guerra.

Desde su fundación, el Movimiento ha apoyado las luchas de los pueblos por su autodeterminación, el desarme universal y se opuso al apartheid y a las intenciones hegemónicas de las grandes potencias, a la vez que defiende el multilarismo, como enfoque político.La caída del Muro de Berlín y del campo socialista, y con ellos el fin del Pacto de Varsovia como bloque militar, impusieron al Movimiento nuevos e imprescindibles retos para enfrentar las doctrinas belicistas de los Estados Unidos y la OTAN.

Actualmente, 116 países integran el MNOAL, y en La Habana dos nuevos países aspiran a integrar el foro. Su estructura se compone de una Presidencia, que es ocupada rotativamente por miembros de las diversas regiones geográficas que lo componen. El país anfitrión de una Cumbre se convierte en Presidente del Movimiento hasta la nueva cita, y es el responsable de encabezar sus actividades.

Desde la Cumbre de Argel, en 1973, fue creado el Buró de Coordinación, que se estableció a nivel ministerial para realizar su labor entre Cumbre y Cumbre y a otro nivel. Entre sus funciones igualmente aparecen las de verificar y armonizar las labores de los Grupos de Trabajo, de Contacto, Especiales y Comités.

En la edición anterior, que aconteció en Kuala Lumpur, Malasia, en febrero de 2003, Fidel expresó:«Nuestra próxima cita en La Habana, en el año 2006, deberá servir para poner de manifiesto que el Movimiento de Países No Alineados ha vuelto a ser una fuerza efectiva en la arena internacional de nuestro tiempo. Este Movimiento es hoy más necesario que nunca.

«Si antes nos esforzábamos por ocupar un lugar digno en medio de la lucha entre dos superpotencias, hoy nos debatimos entre el riesgo del hegemonismo unipolar, y la única forma posible, soportable y aceptable de sobrevivir es la existencia de un mundo multilateral, donde la paz, la libertad, el desarrollo y el progreso puedan tener lugar para todos.»

Y ese es el reto mayor del MNOAL en la actualidad, en medio de un complejo orden internacional marcado por políticas neoliberales, dictadas desde centros neoconservadores de poder, en los cuales se diseñan también, unilateral y arbitrariamente, nuevos mapas geoestratégicos, como los del Oriente Medio.

En la Cumbre de La Habana se plantearán alternativas a esas amenazas globales, que promuevan la paz, el desarrollo, la cooperación económica y la democratización de las relaciones internacionales.

Luis Posada Carriles, el Bin Laden de América

Luis Posada Carriles, el Bin Laden de América

  Luis Clemente Posada Carriles, uno de los principales y más activos terroristas anticubanos, nació el 15 de febrero de 1928. Al triunfo de la Revolución se une a la contrarrevolución y se asila en la embajada de Argentina, hasta salir del país el 25 de febrero de 1961.

Fue miembro de la Brigada 2506, pero no participó en el desembarco de Bahía de Cochinos. Posada se quedó en los campamentos reclutado por la CIA. Desde 1961 hasta 1963 funge como jefe de un team de infiltración. Posee conocimientos en técnica militar, táctica de espionaje y sabotajes; ha pasado cursos para misiones especiales, manejo de explosivos, demolición y en armas de fuego.

Al regreso a Estados Unidos de los mercenarios presos en Cuba, ha declarado que se integró a la organización terrorista Comandos L. En 1963, pasó al ejército de Estados Unidos, recibió entrenamiento en Fort Benning, En 1964 se enrola como tripulante del buque madre de la CIA nombrado Venus. Se dedicó entonces a la compra y venta de armas y explosivos.

Fue destinado a organizar los órganos represivos en Venezuela, primero en la Digepol y después en la DISIP. Estuvo vinculado a los planes de asesinato contra funcionarios cubanos en Chile y en el atentado fraguado contra el presidente de Cuba Fidel Castro durante su visita a ese país en 1971; había obtenido y proporcionado al comando documentación falsa como miembros del equipo de televisión de Venezuela. También se relaciona con la desaparición de los funcionarios cubanos asesinados en agosto de 1976 en Argentina.

Participó en diversas misiones criminales en varios países del área y diseñó un equipo de terroristas que envió a la DINA chilena durante el gobierno fascista de Augusto Pinochet.

Fue dertenido en Panamá por habérsele encontrado explosivos que estaba dispuesto a detonar durante la cumbre en el país itsmeño, especialmente.
Fuente: Sitio www.cip.cu

Posada reclutó a los venezolanos Hernán Ricardo Lozano y a Freddy Lugo para que fuesen los autores materiales del sabotaje del avión civil cubano en Barbados. Estos mercenarios colocaron las bombas que asesinaron a 73 personas, cuando un avión de la línea Aérea Cubana de Aviación explotó en pleno vuelo apenas unos minutos después de haber despegado del aeropuerto de Barbados el 6 de octubre de 1976. Fue detenido junto a Orlando Bosch Ávila el 7 de octubre de ese mismo año por ser los patrocinadores de este vandálico hecho.

Cuando la policía de Venezuela detuvo a Posada Carriles, después de la explosión de la aeronave, descubrió en su oficina un mapa de la ciudad de Washington donde aparecía el recorrido diario que el asesinado ex-canciller de Chile Orlando Letelier hacía para ir a su trabajo.

El 8 de agosto de 1982 Posada se fuga de la cárcel y logra introducirse en la embajada de Chile en Caracas, pero es reintegrado a la misma. El 4 de noviembre de 1984 vuelve a intentarlo y fracasa; finalmente, se fuga definitivamente de la cárcel de máxima seguridad en San Juan de los Morros, el 18 de agosto de 1985.

El Salvador se convirtió, desde 1985 y hasta el presente, en el santuario preferido de este terrorista cubano. En septiembre de 1985 se le unió al también terrorista de origen cubano Félix Rodríguez Mendigutía, quien llegó a El Salvador en febrero de ese año, con instrucciones del teniente coronel Oliver North de organizar el suministro aéreo a la contra nica y apoyar las actividades de contrainsurgencia en ese país.

En ese año, un grupo de terroristas de Miami visitan a Posada Carriles en su refugio en El Salvador y le sugieren trasladarse a Honduras, entre ellos Juan Pérez Franco, entonces presidente de la Brigada 2506 y Rolando Mendoza, ex-mercenario de la Brigada 2506, quien también lo visitó en diciembre de 1988 para planear un atentado contra el presidente de Cuba cuando visitará Venezuela. Gaspar Jiménez Escobedo y Ramón Font se encuentran con él días antes de ser derribado el avión norteamericano que dio origen al escándalo Irán-Contras.

El entonces vice Ministro del Interior de Nicaragua, Luis Carrión Cruz, denunció el 15 de octubre de 1986 la participación de terroristas cubanos en la guerra en Centroamérica y la presencia de mercenarios norteamericanos como pilotos, entre estos John Peavate, Bill Cooper y John McCraine.

El terrorista Posada Carriles continuaría su accionar terrorista contra Cuba en estrecha relación con la mafia de Miami.

El 15 de julio de 1992 el terrorista Gaspar Eugenio Jiménez Escobedo viajó a Honduras para entrevistarse con Posada Carriles con el objetivo de conseguir un lanza cohete RPG-7, de fabricación soviética, el cual se emplearía para dispararle al avión en que viajaría el presidente de Cuba Fidel Castro a la II Cumbre Iberoamericana, en Madrid, España.

A finales de 1996, Posada Carriles ultima los detalles de las acciones terroristas que serían realizadas en el interior de Cuba, se mueve entre El Salvador y Guatemala, con un nuevo pasaporte salvadoreño auténtico a nombre de Francisco Rodríguez Mena, adquirido en 1995.

En 1997 son reclutados por Posada Carriles los guatemaltecos Jorge Venancio Ruiz y Marlon Antonio González Estrada, quienes colocaron la bomba en el hotel Sol Palmeras de la cadena Meliá, en Varadero, Cuba, y dos artefactos preparados, colocados y descubiertos sin explotar; el primero fue encontrado en el interior de una cubeta plástica dentro de un microbús de una empresa turística habanera y el segundo, debajo de un estanquillo de ventas en la terminal No. 2 del Aeropuerto Internacional "José Martí" de Ciudad de La Habana. Los terroristas para viajar utilizaron documentación falsa.

Entre el 4 y 20 de marzo de 1998 fueron detenidos los ciudadanos guatemaltecos: María Elena González Meza de Fernández, Nader Kamal Musalam Barakat, conocido también como Miguel Abraham Herrera Morales y Jazid Iván Fernández Mendoza, vinculados con las explosiones de bombas en La Habana durante el año 1997. Estos tres guatemaltecos, junto a los salvadoreños Ernesto Raúl Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena, detenidos también por las autoridades cubanas, formaban parte de la red de mercenarios centroamericanos contratados por Luis Posada Carriles y financiados por la Fundación Nacional Cubano Americana.

El 15 de noviembre de 1997, el diario The Miami Herald, publicó un extenso artículo resultado de una investigación sobre las bombas colocadas en varios hoteles en Cuba y la conexión de estos hechos con una banda de delincuentes salvadoreños, asaltantes de bancos, residencias y ladrones de autos.

El diario determinó que Luis Posada Carriles fue el "cerebro gris" de las actividades y para ello recaudó 15 000 dólares en Miami.

Los días 11; 12 y 13 de julio de 1998 Posada Carriles, alias Bambi, reveló al diario The New York Times que había recibido 200 000 dólares de la mano del presidente de la Junta de Directores de la FNCA, Jorge Mas Canosa, para ejecutar acciones terroristas en Cuba. También reconoció que Cruz León trabajaba para él. Agregó que otros mercenarios que le respondían estaban en libertad. Después desmintió en el Canal 23 Univisión de la televisión en Miami tales afirmaciones.

En otro artículo Posada declaró: "La CIA nos enseñó de todo. Nos enseñó sobre explosivos, asesinatos, bombas, sabotajes. Cuando los cubanos trabajaban para la CIA, se les llamaba patriotas".

En Noviembre del 2000, durante la celebración de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de estado en Panamá, Posada fue detenido junto a otros connotados criminales de origen cubano, por planear un atentado con explosivos contra el Comandante en Jefe Fidel Castro en ese lugar.

Escribe Fernando Ravsberg, corresponsal de la BBC en La Habana.
En su libro "Los años de la Casa Blanca", el presidente Eisenhower reconoció que "le ordené a la CIA que comenzara el entrenamiento de exiliados cubanos".
Uno de los hombres que la CIA empleó para entrenar a los cubanos de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos fue justamente Luis Posada Carriles.

La voz de las víctimas
Con el tiempo, este tipo de acciones fueron demostrando su ineficacia política y los grupos que las realizaban perdieron protagonismo dentro del exilio; sin embargo, no desaparecieron.
En 1976 Posada Carriles y Orlando Bosh realizan un atentado con bomba contra un avión de pasajeros en pleno vuelo. En la aeronave, que había salido de Venezuela rumbo a Cuba, perdieron vida decenas de jóvenes deportistas cubanos, la tripulacion del avión y más de una docena de extranjeros.
El mismo Posada Carriles declaró al diario estadounidense The New York Times estar financiado por la Fundacion Nacional Cubano-americana el grupo mas importante del exilio cubano, algo que la organización ha negado tajantemente.
Posada Carriles también se describió como el organizador de los atentados con bombas contra hoteles turísticos internacionales en Cuba durante 1997, que culminaron con varias personas heridas y un ciudadano italiano muerto, Fabio di Celmo.
Posada Carriles afirmó que sentía la muerte del italiano, pero que eso no le había quitado el sueño, que el problema fue que el joven estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado.
Fabio di Celmo tomaba un café en la recepción del hotel mientras esperaba a su padre. "Esto destruyo a mi familia, mi esposa hasta el día de hoy está con atención psiquiátrica", nos dijo Giustino di Celmo, sentado en el mismo lugar donde estaba su hijo aquel día en que lo encontro muerto a causa de la explosión.
Di Celmo está trabajando para que las Naciones Unidas declaren el terrorismo crimen contra la humanidad, para con esto obligar a todos los gobierno a actuar.

17/11/2000
Es capturado en Panamá junto con otros cubanos en el marco de la X Cumbre de Jefes de Estado, con un cargamento de explosivos que estaban destinados a cometer un atentado contra Fidel Castro.

17/07/2003
El Juzgado Tercero de Instrucción de San Salvador pide la extradición del terrorista por haber obtenido fraudulentamente una partida de nacimiento, cédulas y pasaportes.

15/03/2004
Después de casi cuatro años de prisión, las autoridades panameñas iniciaron el juicio contra los cinco cubanos y un panameño acusados de pretender atentar contra Fidel Castro.

26/08/2004
A pesar de que Posada Carriles fue condenado a ocho años de cárcel, la presidenta panameña otorga un indulto al cubano y a otros tres terroristas también condenados.

Fuente: CD: Cuba Acusa.
 Uno de los principales y más activos terroristas anticubanos.
Nació el 15 de febrero de 1928. Al triunfo de la Revolución se une a la contrarrevolución y se asila en la embajada de Argentina, saliendo del país el 25 de febrero de 1961.

Fue miembro de la Brigada 2506, pero no participó en el desembarco de Bahía de Cochinos. Posada se quedó en los campamentos reclutado por la CIA. Desde 1961 hasta 1963 funge como jefe de un team de infiltración. Posee conocimientos en técnica militar, táctica de espionaje y sabotajes; ha pasado cursos para misiones especiales, manejo de explosivos, demolición y en armas de fuego.

Al regreso a Estados Unidos de los mercenarios presos en Cuba, ha declarado que se integró a la organización terrorista Comandos L. En 1963, pasó al ejército de Estados Unidos, recibió entrenamiento en Fort Benning, En 1964 se enrola como tripulante del buque madre de la CIA nombrado Venus. Se dedicó entonces a la compra y venta de armas y explosivos.

Fue destinado a organizar los órganos represivos en Venezuela, primero en la Digepol y después en la DISIP. Estuvo vinculado a los planes de asesinato contra funcionarios cubanos en Chile y en el atentado fraguado contra el presidente de Cuba Fidel Castro durante su visita a ese país en 1971; había obtenido y proporcionado al comando documentación falsa como miembros del equipo de televisión de Venezuela. También se relaciona con la desaparición de los funcionarios cubanos asesinados en agosto de 1976 en Argentina.

Participó en diversas misiones criminales en varios países del área y diseñó un equipo de terroristas que envió a la DINA chilena durante el gobierno fascista de Augusto Pinochet.

Fue dertenido en Panamá por habérsele encontrado explosivos que estaba dispuesto a detonar durante la cumbre en el país itsmeño, especialmente.
Fuente: Sitio www.cip.cu

Posada reclutó a los venezolanos Hernán Ricardo Lozano y a Freddy Lugo para que fuesen los autores materiales del sabotaje del avión civil cubano en Barbados. Estos mercenarios colocaron las bombas que asesinaron a 73 personas, cuando un avión de la línea Aérea Cubana de Aviación explotó en pleno vuelo apenas unos minutos después de haber despegado del aeropuerto de Barbados el 6 de octubre de 1976. Fue detenido junto a Orlando Bosch Ávila el 7 de octubre de ese mismo año por ser los patrocinadores de este vandálico hecho.

Cuando la policía de Venezuela detuvo a Posada Carriles, después de la explosión de la aeronave, descubrió en su oficina un mapa de la ciudad de Washington donde aparecía el recorrido diario que el asesinado ex-canciller de Chile Orlando Letelier hacía para ir a su trabajo.

El 8 de agosto de 1982 Posada se fuga de la cárcel y logra introducirse en la embajada de Chile en Caracas, pero es reintegrado a la misma. El 4 de noviembre de 1984 vuelve a intentarlo y fracasa; finalmente, se fuga definitivamente de la cárcel de máxima seguridad en San Juan de los Morros, el 18 de agosto de 1985.

El Salvador se convirtió, desde 1985 y hasta el presente, en el santuario preferido de este terrorista cubano. En septiembre de 1985 se le unió al también terrorista de origen cubano Félix Rodríguez Mendigutía, quien llegó a El Salvador en febrero de ese año, con instrucciones del teniente coronel Oliver North de organizar el suministro aéreo a la contra nica y apoyar las actividades de contrainsurgencia en ese país.

En ese año, un grupo de terroristas de Miami visitan a Posada Carriles en su refugio en El Salvador y le sugieren trasladarse a Honduras, entre ellos Juan Pérez Franco, entonces presidente de la Brigada 2506 y Rolando Mendoza, ex-mercenario de la Brigada 2506, quien también lo visitó en diciembre de 1988 para planear un atentado contra el presidente de Cuba cuando visitará Venezuela. Gaspar Jiménez Escobedo y Ramón Font se encuentran con él días antes de ser derribado el avión norteamericano que dio origen al escándalo Irán-Contras.

El entonces vice Ministro del Interior de Nicaragua, Luis Carrión Cruz, denunció el 15 de octubre de 1986 la participación de terroristas cubanos en la guerra en Centroamérica y la presencia de mercenarios norteamericanos como pilotos, entre estos John Peavate, Bill Cooper y John McCraine.

El terrorista Posada Carriles continuaría su accionar terrorista contra Cuba en estrecha relación con la mafia de Miami.

El 15 de julio de 1992 el terrorista Gaspar Eugenio Jiménez Escobedo viajó a Honduras para entrevistarse con Posada Carriles con el objetivo de conseguir un lanza cohete RPG-7, de fabricación soviética, el cual se emplearía para dispararle al avión en que viajaría el presidente de Cuba Fidel Castro a la II Cumbre Iberoamericana, en Madrid, España.

A finales de 1996, Posada Carriles ultima los detalles de las acciones terroristas que serían realizadas en el interior de Cuba, se mueve entre El Salvador y Guatemala, con un nuevo pasaporte salvadoreño auténtico a nombre de Francisco Rodríguez Mena, adquirido en 1995.

En 1997 son reclutados por Posada Carriles los guatemaltecos Jorge Venancio Ruiz y Marlon Antonio González Estrada, quienes colocaron la bomba en el hotel Sol Palmeras de la cadena Meliá, en Varadero, Cuba, y dos artefactos preparados, colocados y descubiertos sin explotar; el primero fue encontrado en el interior de una cubeta plástica dentro de un microbús de una empresa turística habanera y el segundo, debajo de un estanquillo de ventas en la terminal No. 2 del Aeropuerto Internacional "José Martí" de Ciudad de La Habana. Los terroristas para viajar utilizaron documentación falsa.

Entre el 4 y 20 de marzo de 1998 fueron detenidos los ciudadanos guatemaltecos: María Elena González Meza de Fernández, Nader Kamal Musalam Barakat, conocido también como Miguel Abraham Herrera Morales y Jazid Iván Fernández Mendoza, vinculados con las explosiones de bombas en La Habana durante el año 1997. Estos tres guatemaltecos, junto a los salvadoreños Ernesto Raúl Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena, detenidos también por las autoridades cubanas, formaban parte de la red de mercenarios centroamericanos contratados por Luis Posada Carriles y financiados por la Fundación Nacional Cubano Americana.

El 15 de noviembre de 1997, el diario The Miami Herald, publicó un extenso artículo resultado de una investigación sobre las bombas colocadas en varios hoteles en Cuba y la conexión de estos hechos con una banda de delincuentes salvadoreños, asaltantes de bancos, residencias y ladrones de autos.

El diario determinó que Luis Posada Carriles fue el "cerebro gris" de las actividades y para ello recaudó 15 000 dólares en Miami.

Los días 11; 12 y 13 de julio de 1998 Posada Carriles, alias Bambi, reveló al diario The New York Times que había recibido 200 000 dólares de la mano del presidente de la Junta de Directores de la FNCA, Jorge Mas Canosa, para ejecutar acciones terroristas en Cuba. También reconoció que Cruz León trabajaba para él. Agregó que otros mercenarios que le respondían estaban en libertad. Después desmintió en el Canal 23 Univisión de la televisión en Miami tales afirmaciones.

En otro artículo Posada declaró: "La CIA nos enseñó de todo. Nos enseñó sobre explosivos, asesinatos, bombas, sabotajes. Cuando los cubanos trabajaban para la CIA, se les llamaba patriotas".

En Noviembre del 2000, durante la celebración de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de estado en Panamá, Posada fue detenido junto a otros connotados criminales de origen cubano, por planear un atentado con explosivos contra el Comandante en Jefe Fidel Castro en ese lugar.

Escribe Fernando Ravsberg, corresponsal de la BBC en La Habana.
En su libro "Los años de la Casa Blanca", el presidente Eisenhower reconoció que "le ordené a la CIA que comenzara el entrenamiento de exiliados cubanos".
Uno de los hombres que la CIA empleó para entrenar a los cubanos de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos fue justamente Luis Posada Carriles.

La voz de las víctimas
Con el tiempo, este tipo de acciones fueron demostrando su ineficacia política y los grupos que las realizaban perdieron protagonismo dentro del exilio; sin embargo, no desaparecieron.
En 1976 Posada Carriles y Orlando Bosh realizan un atentado con bomba contra un avión de pasajeros en pleno vuelo. En la aeronave, que había salido de Venezuela rumbo a Cuba, perdieron vida decenas de jóvenes deportistas cubanos, la tripulacion del avión y más de una docena de extranjeros.
El mismo Posada Carriles declaró al diario estadounidense The New York Times estar financiado por la Fundacion Nacional Cubano-americana el grupo mas importante del exilio cubano, algo que la organización ha negado tajantemente.
Posada Carriles también se describió como el organizador de los atentados con bombas contra hoteles turísticos internacionales en Cuba durante 1997, que culminaron con varias personas heridas y un ciudadano italiano muerto, Fabio di Celmo.
Posada Carriles afirmó que sentía la muerte del italiano, pero que eso no le había quitado el sueño, que el problema fue que el joven estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado.
Fabio di Celmo tomaba un café en la recepción del hotel mientras esperaba a su padre. "Esto destruyo a mi familia, mi esposa hasta el día de hoy está con atención psiquiátrica", nos dijo Giustino di Celmo, sentado en el mismo lugar donde estaba su hijo aquel día en que lo encontro muerto a causa de la explosión.
Di Celmo está trabajando para que las Naciones Unidas declaren el terrorismo crimen contra la humanidad, para con esto obligar a todos los gobierno a actuar.

17/11/2000
Es capturado en Panamá junto con otros cubanos en el marco de la X Cumbre de Jefes de Estado, con un cargamento de explosivos que estaban destinados a cometer un atentado contra Fidel Castro.

17/07/2003
El Juzgado Tercero de Instrucción de San Salvador pide la extradición del terrorista por haber obtenido fraudulentamente una partida de nacimiento, cédulas y pasaportes.

15/03/2004
Después de casi cuatro años de prisión, las autoridades panameñas iniciaron el juicio contra los cinco cubanos y un panameño acusados de pretender atentar contra Fidel Castro.

26/08/2004
A pesar de que Posada Carriles fue condenado a ocho años de cárcel, la presidenta panameña otorga un indulto al cubano y a otros tres terroristas también condenados.

Fuente: CD: Cuba Acusa.

Ada Kourí: La viuda del canciller

Ada Kourí: La viuda del canciller

 Posiblemente esta haya sido la última entrevista de prensa concedida por ella, antes de fallecer el año pasado. Cardióloga de profesión, esposa del canciller de la Dignidad Raúl Roa García, vivió momentos importantes de la historia cubana desde los años treinta del siglo pasado. Participó en la devolución del corredor de autos argentino Juan Manuel Fangio.  

Por Norland Rosendo González 

Hay gente que no envejece. La experiencia cuando se confabula con la voluntad, con los deseos de vivir y hacer; y pacta con la sonrisa para burlarse del cansancio y las arrugas, dota a las personas de una eterna juventud, que las hace portentosas y sublimes. La octogenaria Ada Kourí es una de ellas. Amaneció el 1ro de enero de 1959 en La Habana, y supo más por intelecto que por intuición que aquella era la Revolución verdadera, no la frustrada del 30. Junto a su esposo se sumó a ella. Él como diplomático, como el Canciller de la Dignidad; Ada como médica.           ¿Cómo fue su encuentro con Raúl Roa? Lo conocí en la cárcel del Príncipe, cuando estuvo preso junto a otros jóvenes que se oponían a la dictadura de Gerardo Machado, eran los inicios de la década del treinta. En ese tiempo Roa era un muchacho alto, delgado, con una melena muy bonita, de veras era muy interesante, romántico. También estaba allí Pablo de la Torriente Brau, quien sería después un excelente amigo de la familia. ¿Qué recuerda de él?  Era una persona única, simpático, cariñoso. Iba mucho a casa. Era un periodista excelente, hacía unas crónicas bellísimas y muy sagaces. Recuerdo ahora las relacionadas con los sucesos del Realengo 18. La última vez que nos vimos fue en Estados Unidos, donde estábamos exilados tras la caída de Machado, cuando Pablo decidió irse a la guerra civil española.  Y usted se decidió por la vocación familiar...  ...Tras mi regreso de Estados Unidos, en el año 1937 comencé a estudiar Medicina hasta el 1943. Trabajé durante mucho tiempo en el Hospital Calixto García. Allí montamos el primer departamento de Hemodinámica  del país. La especialidad vino cuando tuvimos que exiliarnos en México en tiempos de la dictadura de Batista. Allí matriculé  en el Instituto de Cardiología, un excelente centro docente, investigativo y  clínico.  Cuando regresó de México la situación cubana era difícil, el dictador Fulgencio Batista había incubado un descontento generalizado en la población. ¿Cómo participó usted en las actividades revolucionarias? Aunque colaboré con el  movimiento 26 de julio, tuve una participación más activa en la Resistencia Cívica. Recogíamos dinero y medicinas para mandar a la Sierra Maestra, trasladábamos personas perseguidas a lugares seguros. Como yo tenía buenas relaciones en algunas de las embajadas ayudé a buscar asilo para revolucionarios que lo necesitaron. ¿Y cómo fue su participación en la devolución del corredor de autos Juan Manuel Fangio? Le comunicaron a mi esposo que había que devolver a Fangio enseguida (había sido secuestrado en La Habana, adonde vino para participar en una competencia, por un comando revolucionario para demostrar la vitalidad del movimiento, lo que significaría un golpe contundente para la tiranía; el famoso corredor reconoció el trato respetuoso que recibió durante esos momentos.) Temían que los esbirros lo capturaran, lo mataran y al final  les adjudicaran el asesinato a los jóvenes revolucionarios. Le dije  que yo  podía hacer las gestiones  porque tenía amigos en la embajada argentina. Planificamos cómo realizar la devolución sin levantar sospechas. Fangio sería conducido hasta el apartamento de un agregado de Argentina, desde donde el deportista sería trasladado hasta la sede de la embajada de ese país. Aunque al principio hubo reservas, porque la entrada del inmueble estaba demasiado iluminada, todo se resolvió sin contratiempos. Le pedí al funcionario que mantuviera mi nombre en silencio para no comprometer a mi marido. Al triunfo de la Revolución cubana fue designada directora del Instituto Nacional de Higiene, ¿qué recuerda de entonces?  Aquel centro era un desastre: las vacunas no tenían ninguna potencia, no existían reuniones científicas, ni bibliotecas y en los laboratorios los especialistas trabajaban sin aditamentos. Muchos de los equipos estaban en los domicilios de algunos investigadores que trabajaban de forma privada. Enseguida me  di a la tarea de averiguar los puntos débiles del lugar, conocer los médicos, buscar asesoría de organismos internacionales como la OPS  y la OMS, experiencias foráneas, y consultar con especialistas cubanos muy buenos. Además hicimos la primera casa de animales de experimentos. Se crearon vacunas antitíficas y  contra la viruela. Los laboratorios fueron climatizados para poder mantenerlos a una temperatura adecuada, y en cada uno fue reinstalado  el equipamiento necesario. Una vez a la semana se efectuaban las reuniones científicas, en las cuales invitábamos a especialistas conocedores del tema propuesto para el debate. Poco tiempo después mi pasión por la cardiología me impidió continuar en el Instituto, pero hoy me siento muy satisfecha con los resultados de aquella labor.  En el libro El Canciller, del periodista Manuel González Bello, se narra una frase suya que caracterizó la respuesta cubana ante la conspiración de los diplomáticos del continente, en la reunión de Costa Rica...  Sí, me acuerdo de aquel momento. No podíamos tolerar más aquella confabulación en contra de Cuba. Raúl se paró junto con el resto de la delegación nuestra para abandonar el recinto. Entonces yo grité “Esto es una demostración de virilidad en una reunión de castrados”. Cuando le preguntamos por Fidel sonríe. Nos muestra una fotografía reciente en la que aparece conversando con él “mira como me atiende”, comenta jocosamente.  “Roa y Fidel tenían excelentes relaciones. Iba frecuentemente a conversar, a intercambiar con mi esposo. Fidel tiene una inteligencia increíble. Es un hombre muy carismático, un líder nato, con voluntad y vocación humanista. La cultura de Fidel es vasta. Habla de todo, le gusta reflexionar con las personas preparadas. Y nunca muestra arrogancia. ¿Qué opinión tiene sobre los progresos de la medicina a partir de 1959?   La medicina cubana le debe mucho a la Revolución. Desde los primeros momentos se destinaron recursos, se le dio prioridad a la salud. Aquí están los resultados, y no es que seamos perfectos. No siempre el tratamiento es el adecuado, ni las condiciones las mejores… Pero la cantidad de profesionales que tenemos, los indicadores; la extensión de los servicios médicos hasta los lugares más postergados de la Sierra, del Escambray o de la Ciénaga de Zapata, el rigor científico de nuestros especialistas, y el talento, junto con la voluntad política demuestran cuánto se ha hecho en beneficio de la salud de los cubanos.Posiblemente esta haya sido la última entrevista de prensa concedida por ella, antes de fallecer el año pasado. Cardióloga de profesión, esposa del canciller de la Dignidad Raúl Roa García, vivió momentos importantes de la historia cubana desde los años treinta del siglo pasado. Participó en la devolución del corredor de autos argentino Juan Manuel Fangio.  Por Norland Rosendo González Hay gente que no envejece. La experiencia cuando se confabula con la voluntad, con los deseos de vivir y hacer; y pacta con la sonrisa para burlarse del cansancio y las arrugas, dota a las personas de una eterna juventud, que las hace portentosas y sublimes. La octogenaria Ada Kourí es una de ellas. Amaneció el 1ro de enero de 1959 en La Habana, y supo más por intelecto que por intuición que aquella era la Revolución verdadera, no la frustrada del 30. Junto a su esposo se sumó a ella. Él como diplomático, como el Canciller de la Dignidad; Ada como médica.           ¿Cómo fue su encuentro con Raúl Roa? Lo conocí en la cárcel del Príncipe, cuando estuvo preso junto a otros jóvenes que se oponían a la dictadura de Gerardo Machado, eran los inicios de la década del treinta. En ese tiempo Roa era un muchacho alto, delgado, con una melena muy bonita, de veras era muy interesante, romántico. También estaba allí Pablo de la Torriente Brau, quien sería después un excelente amigo de la familia. ¿Qué recuerda de él?  Era una persona única, simpático, cariñoso. Iba mucho a casa. Era un periodista excelente, hacía unas crónicas bellísimas y muy sagaces. Recuerdo ahora las relacionadas con los sucesos del Realengo 18. La última vez que nos vimos fue en Estados Unidos, donde estábamos exilados tras la caída de Machado, cuando Pablo decidió irse a la guerra civil española.  Y usted se decidió por la vocación familiar...  ...Tras mi regreso de Estados Unidos, en el año 1937 comencé a estudiar Medicina hasta el 1943. Trabajé durante mucho tiempo en el Hospital Calixto García. Allí montamos el primer departamento de Hemodinámica  del país. La especialidad vino cuando tuvimos que exiliarnos en México en tiempos de la dictadura de Batista. Allí matriculé  en el Instituto de Cardiología, un excelente centro docente, investigativo y  clínico.  Cuando regresó de México la situación cubana era difícil, el dictador Fulgencio Batista había incubado un descontento generalizado en la población. ¿Cómo participó usted en las actividades revolucionarias? Aunque colaboré con el  movimiento 26 de julio, tuve una participación más activa en la Resistencia Cívica. Recogíamos dinero y medicinas para mandar a la Sierra Maestra, trasladábamos personas perseguidas a lugares seguros. Como yo tenía buenas relaciones en algunas de las embajadas ayudé a buscar asilo para revolucionarios que lo necesitaron. ¿Y cómo fue su participación en la devolución del corredor de autos Juan Manuel Fangio? Le comunicaron a mi esposo que había que devolver a Fangio enseguida (había sido secuestrado en La Habana, adonde vino para participar en una competencia, por un comando revolucionario para demostrar la vitalidad del movimiento, lo que significaría un golpe contundente para la tiranía; el famoso corredor reconoció el trato respetuoso que recibió durante esos momentos.) Temían que los esbirros lo capturaran, lo mataran y al final  les adjudicaran el asesinato a los jóvenes revolucionarios. Le dije  que yo  podía hacer las gestiones  porque tenía amigos en la embajada argentina. Planificamos cómo realizar la devolución sin levantar sospechas. Fangio sería conducido hasta el apartamento de un agregado de Argentina, desde donde el deportista sería trasladado hasta la sede de la embajada de ese país. Aunque al principio hubo reservas, porque la entrada del inmueble estaba demasiado iluminada, todo se resolvió sin contratiempos. Le pedí al funcionario que mantuviera mi nombre en silencio para no comprometer a mi marido. Al triunfo de la Revolución cubana fue designada directora del Instituto Nacional de Higiene, ¿qué recuerda de entonces?  Aquel centro era un desastre: las vacunas no tenían ninguna potencia, no existían reuniones científicas, ni bibliotecas y en los laboratorios los especialistas trabajaban sin aditamentos. Muchos de los equipos estaban en los domicilios de algunos investigadores que trabajaban de forma privada. Enseguida me  di a la tarea de averiguar los puntos débiles del lugar, conocer los médicos, buscar asesoría de organismos internacionales como la OPS  y la OMS, experiencias foráneas, y consultar con especialistas cubanos muy buenos. Además hicimos la primera casa de animales de experimentos. Se crearon vacunas antitíficas y  contra la viruela. Los laboratorios fueron climatizados para poder mantenerlos a una temperatura adecuada, y en cada uno fue reinstalado  el equipamiento necesario. Una vez a la semana se efectuaban las reuniones científicas, en las cuales invitábamos a especialistas conocedores del tema propuesto para el debate. Poco tiempo después mi pasión por la cardiología me impidió continuar en el Instituto, pero hoy me siento muy satisfecha con los resultados de aquella labor.  En el libro El Canciller, del periodista Manuel González Bello, se narra una frase suya que caracterizó la respuesta cubana ante la conspiración de los diplomáticos del continente, en la reunión de Costa Rica...  Sí, me acuerdo de aquel momento. No podíamos tolerar más aquella confabulación en contra de Cuba. Raúl se paró junto con el resto de la delegación nuestra para abandonar el recinto. Entonces yo grité “Esto es una demostración de virilidad en una reunión de castrados”. Cuando le preguntamos por Fidel sonríe. Nos muestra una fotografía reciente en la que aparece conversando con él “mira como me atiende”, comenta jocosamente.  “Roa y Fidel tenían excelentes relaciones. Iba frecuentemente a conversar, a intercambiar con mi esposo. Fidel tiene una inteligencia increíble. Es un hombre muy carismático, un líder nato, con voluntad y vocación humanista. La cultura de Fidel es vasta. Habla de todo, le gusta reflexionar con las personas preparadas. Y nunca muestra arrogancia. ¿Qué opinión tiene sobre los progresos de la medicina a partir de 1959?   La medicina cubana le debe mucho a la Revolución. Desde los primeros momentos se destinaron recursos, se le dio prioridad a la salud. Aquí están los resultados, y no es que seamos perfectos. No siempre el tratamiento es el adecuado, ni las condiciones las mejores… Pero la cantidad de profesionales que tenemos, los indicadores; la extensión de los servicios médicos hasta los lugares más postergados de la Sierra, del Escambray o de la Ciénaga de Zapata, el rigor científico de nuestros especialistas, y el talento, junto con la voluntad política demuestran cuánto se ha hecho en beneficio de la salud de los cubanos.

Los costos torpes de un lujo

Los costos torpes de un lujo

El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba afecta a la producción de tabaco, un rubro en el cual los productores de la Isla descuellan por la calidad de sus cosechas, y los fumadores del imperio están imposibilitados de disfrutar los habanos por las leyes arbitrarias e irracionales de su gobierno.

Por Norland Rosendo González

Hace unos días estaba en la casa de un amigo campesino, y para la sobremesa, tras el almuerzo, prendió un tabaco. Uno de factura propia, como suele decir él, hecho con las mejores hojas de su cosecha, y al estilo de los mosquetes empleados en la conquista de América: largo y de diámetro exagerado.

«Tan sabrosos que son y tan caros que están saliendo últimamente», aseveró mientras le prendía candela.Y ese fue el detonante para una larga conversación sobre los costos de una vega. Desde los semilleros hasta la estadía en las casas de curación, en todas las etapas productivas influye el bloqueo económico de los Estados Unidos contra nuestro país.

Una simple hojeada a las cuentas acumuladas por él, por primera vez solo en estos trajines tabacaleros que aprendió de su padre, delata los elevados precios de la mayoría de los productos imprescindibles para lograr altos rendimientos y la máxima calidad.Su plan de siembra está fijado en 20 mil posturas, las cuales deben cubrir 0,044 caballerías.

Para plantarlas requiere cuatro sacos (200 kilogramos en total) de un fertilizante que contiene varios ingredientes importados, y cada saco lo tiene que comprar a 11,18 pesos cubanos convertibles (CUC). Multiplicado por cuatro, el número llega a 44,72 CUC.

En una segunda etapa, debe aplicar otro abono con algunos de esos mismos elementos adquiridos en el mercado foráneo, y cada uno de los tres sacos que necesita de la nueva fórmula le importa 12,79 CUC.El millar de posturas está valorado en 1,95 CUC (ello implica los gastos de combustible, fertilizante, pesticida y transporte, todos adquiridos de una manera u otra en el extranjero). Si multiplica por 20, la cuenta, solo por la simiente, se eleva a 39 CUC.

Hasta ahí la suma de gastos en moneda libremente convertible de mi amigo marca 121,82 pesos.Y no hemos hablado del alambre para cercar, las limas, los machetes, las cuchillas de cortar tabaco, las mangueras de diferentes diámetros para regar las plantaciones, las rejas de arados, las puntillas, y mucho menos de los neumáticos de los tractores.

Todos esos recursos se encarecen por los avatares para adquirir en el exterior la materia prima o los productos ya terminados.A estas alturas de cuentas, ya casi fumada la breva de sinuosas volutas grises, empezamos a hurgar en por qué estos precios, y llegamos, entre otras causas, a los costos originados por el bloqueo en la comercialización con el extranjero.

Pasamos revista a la transportación —ya sea marítima o aérea—, a la imposibilidad de comprar en los Estados Unidos, a la ausencia de créditos en los principales bancos internacionales, a los subterfugios para que Washington no identifique los proveedores, sobre quienes suele ejercer presiones, e incluso vergonzosos chantajes… Con razón, los efectos en este renglón de la agricultura de la guerra económica del binomio Washington-Miami contra Cuba, se valoran en 12 millones de dólares anuales en el tabaco en rama y 106 millones en el torcido.

Cabría preguntarse, entonces, ¿cuánto menos le costaría a mi amigo la vega si no hubiera que hacer los gastos provocados por el bloqueo?, ¿cuánto más se produciría?, ¿qué cantidad adicional de divisas le entraría al país?...Pero él se puede dar el lujo de fumar el mejor tabaco del mundo. Los norteamericanos, por su parte, no tienen derecho a ese privilegio, por la misma política torpe de su Gobierno.

De acuerdo con las leyes del bloqueo, los EE. UU. multan con 250 mil dólares y hasta diez años de prisión al ciudadano de esa nación que compre un puro cubano, aunque se lo fume fuera del país.A esas alturas del debate, con el tabaco reducido a cenizas y los ojos de mi amigo clavados en la superficie de tierra lista para plantar mañana las primeras posturas de la solanácea, ironizamos con la anécdota de que Kennedy estampó, en 1962, la firma que decretaba oficialmente el bloqueo solo después de que su ayudante le había comprado una cantidad significativa de puros habanos.

Seguro que los fumó a escondidas, el pobre. Se privó, a partir de esa insensata rúbrica, de un lujo de exquisita voluptuosidad, «aunque dañe la salud», rió mi interlocutor, y empezó a liar el «mosquete» que prendería por la noche.

«Yo me hice comunista con un fotuto en las manos»

 Por Norland Rosendo González 

MANICARAGUA. —José Núñez Ramírez ingresó en el Partido Socialista Popular una mañana de 1949, con trece años. Nadie lo había captado para militar en esa organización, no tenía edad, ni sabía tampoco qué cosa era un partido político. Pero ese día, sin premeditarlo, se hizo militante.Unos guardias rurales llegaron al caserío de San José de Mabujina, entre Güinía de Miranda y Manicaragua, en el centro de la Isla, para desalojar a los campesinos de aquellas tierras.

El pequeño Núñez cogió un cuerno de fotuto y tocó hasta que sus pulmones no resistieron más. Era la señal acordada para que se juntaran los guajiros, se armaran con piedras, palos, machetes, guatacas, y se afilaran los dientes: habría pelea.Y la hubo de veras, cuenta Núñez.

Nadie se dejó intimidar por los uniformados a caballo. Solo pudieron echar al callejón a dos familias la primera vez que fueron, porque la segunda… nadie cedió, y eso que estuvo a punto de armarme. En las palabras de los campesinos había tanta fuerza como la tensión de sus manos en la empuñadura de sus machetes. Los guardias se retiraron.

Así cuenta este viejo militante, fundador del PCC, su primera experiencia contra las miserias de un régimen corrupto, la prepotencia de sus gobiernos.En sus ojos quedaron clavadas las imágenes de aquella jornada, y en su mente comenzó a fraguarse la idea de sumarse algún día, como su padre, al bando de los que se rebelaban contra tantas penurias.     

«Ingresé en la Juventud Socialista y posteriormente en el Partido Socialista Popular porque eran la agrupaciones de izquierda que mejor representaban los intereses de la clase obrera y campesina. Luchaban contra la discriminación, los abusos, los despidos masivos y los desalojos, que eran frecuentes por aquí. 

«Yo pertenecía a la célula de San José de Mabujina, militábamos unas diez personas, liderados por José Toscazo; y teníamos la misión de agrupar a los vecinos, explicarles la situación política del país y cómo debíamos actuar para combatirla.«Las reuniones eran clandestinas: en campos de caña, casas de tabaco, por las noches, a la vera del río, en cualquier lugar poco visible. Mi carné estaba firmado por Blas Roca». 

DESPUÉS VINO LA REVOLUCIÓN 

«Cuando tomaron a Manicaragua, yo estaba en la finca y llegué al pueblo al día siguiente. Inmediatamente me incorporé a la labores de organizar la defensa y garantizar la tranquilidad. Le faltaba muy poco a la dictadura de Batista para colapsar. La gente respiraba la victoria, y hacía falta orden y disciplina para alcanzar el triunfo sin más dificultades». 

Después Núñez se sumó a la Revolución sin reservas. Estuvo en la Limpia del Escambray: primero como explorador en la localización de los bandidos, donde participó en la escaramuza que dejó como saldo el primer alzado muerto en un enfrentamiento contra los milicianos, y después en las operaciones contra esas bandas pertrechadas por Estados Unidos para sembrar el terror en el lomerío del Escambray.

«Tuve el privilegio de saludar personalmente al Comandante en Jefe. En un cerco a una de esos grupos de contrarrevolucionarios se presentó Fidel en la zona. El comandante Félix Torres me presentó y me pidió que lo orientara para llegar hasta Minas Ricas, pues yo era un excelente conocedor del lugar. «Parece que mi explicación le gusto, porque sugirió que me enviaran a la Unión Soviética a estudiar una carrera militar. Pero yo era analfabeto.

Cuando Arnaldo Milián Castro me llamó para preparar el viaje se lo confesé. No había tenido tiempo de alfabetizarme con los trajines de la Revolución. Hubiera sido una oportunidad magnífica para superarme.«Me ubicaron en una Escuela del Partido para lograr el sexto grado, y lo aprobé. Eran tiempos de mucho ajetreo. Trabajé de delegado interventor en la zona del Escambray durante el proceso de nacionalización y entrega de la tierra a los campesinos. También fui jefe de ganadería en la Granja Lenin, en Báez.»

Después lo movieron para Camagüey, donde dirigió un plan lechero, las labores de acopio en la zona de Pina y Morón.Cuando regresó a Las Villas se incorporó como jefe de un pelotón de agricultores y luego trabajó en la construcción hasta su jubilación. Participó en la ejecución de la presa del Negrito y Paso Bonito. Cumplió misión en Angola entre 1978 y 1981.

«Estuve entre los trabajadores que edificaron el hospital Arnaldo Milián Castro. Ese fue un honor. Él y yo tuvimos buenas relaciones. Era muy comunicativo e inteligente. Un hombre sencillo, pero de profundas convicciones. Un dirigente capaz y auténtico.

«Para mí el PCC constituye el escalón superior al que debe aspirar todo revolucionario. Se debe caracterizar por la transparencia, la verdad, la consagración y la entrega. Hay que ser siempre ejemplo.«La mentira cobija la traición, el oportunismo y la hipocresía, y esos males se parecen a las serpientes de cascabel, que envenenan con sus mordidas. Por eso, jamás comulgué con las falsedades, y este Partido nuestro tampoco las tolera.»   

Reconoce Orlando Bosch que Posada Carriles mandó a poner bombas en hoteles cubanos

Fragmentos de la entrevista que concedió Orlando Bosch al diario La Vanguardia, de España, el 16 de agosto de 2006:– Eso lo hizo Luis Posada (las bombas en los hoteles cubanos, en 1997). Pagó a un salvadoreño. A un centroamericano. Con el hambre que tienen, le das 100 dólares y hacen cualquier cosa.. Éste entró en Cuba, llevaba el material en un televisor. Puso tres bombas, una en un hotel que mató a un italiano; otra en la Bodeguita del Medio y ¡sigue allí en vez de irse!
– ¿Tuvo impacto? 
–Si lo tuvo. Al principio había dudas de si era la gente de Castro los que habían puesto la bomba. Aquí no se imagina usted la mierda que se hervía en ese momento. Creó un tremendo impacto aquí. La gente creía queera el Ejército deCastro....   
 – ¿El objeto era desestabilizar?   
 –Claro. Suponga. Antes de triunfar contra Batista, en su día, pusimos 40 bombas . Yo puse bombas. Todo el mundo puso bombas. Y triunfamos. ¡Funcionó! Y aquí funcionaba igual. La gente dijo que era el ejército que puso la bomba y ¡ulululu!. Esto puede funcionar. Porque una bomba es una prueba de rebeldía. Es una prueba de valiente. Sirve para veinte cosas. Para hacer propaganda. Una bomba o un atentado, cualquier cosa.